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Indemnización por muerte de padre: ¿acuerdo o litigio?

¿Es beneficioso para los hijos menores que perdieron a su padre en un accidente de tránsito llegar a un acuerdo con la aseguradora? ¿Es mejor luchar por una indemnización por la muerte de su padre?


El accidente mortal ocurrió en noviembre de 2015 en una carretera nacional en uno de los pueblos de la provincia Warminsko-Mazurskie. El conductor de un coche de pasajeros VW, Sebastian W., que viajaba de B. hacia O., por razones inexplicables se pasó al carril contrario y colisionó con un vehículo Skoda. Sebastian W. viajaba con su amigo Michal N. A consecuencia de las heridas sufridas en el accidente, Michal N. falleció en el acto.

Michal N. tenía 34 años en el momento del accidente. Era el único sostén de su familia. Mantenía a su esposa, Agnieszka N., y a dos hijas menores, Magda N. (que tenía nueve años en ese momento) y Sylwia N. (de dos años de edad). El afectado trabajaba en una empresa extranjera, donde percibía un salario de aproximadamente 6.500 PLN al mes. En su tiempo libre se dedicaba a reparar máquinas y coches, con lo que obtenía unos ingresos adicionales de 3.000 PLN al mes. Tenía una alta cualificación profesional, aprendía constantemente y mejoraba sus competencias. La esposa del fallecido no trabajaba, se ocupaba de la casa y de las niñas. La familia vivía a un alto nivel. Iban de vacaciones al extranjero e invertían continuamente en la casa.

El fallecido era un marido y padre ejemplar. Participaba activamente en la vida familiar y ayudaba a su esposa en el cuidado de las niñas. Bañaba y cambiaba a sus hijas, las acompañaba a las citas médicas, las dormía, jugaba con ellas en el patio y participaba en las celebraciones escolares y familiares. También realizaba todas las tareas domésticas de la casa: cortaba el césped, hacía pequeñas reparaciones y se ocupaba del coche. Todos mantenían una relación cercana y cordial.

La noticia de la muerte de Michal N. supuso una gran conmoción para toda la familia. Las hijas menores estaban presentes cuando el agente de policía notificó a su madre sobre el accidente y la muerte de su padre. No podían entender lo que había ocurrido. No dejaban de preguntar por él y esperaban que volviera. La hija mayor encontró grandes dificultades para sobrellevar la muerte de su padre. Se puso nerviosa, no quería ir a campamentos de verano. Era reacia a salir de casa sola, a veces iba en bicicleta con una amiga. Lloraba por las noches porque soñaba con su padre casi todos los días. Hasta hoy, no controla bien sus emociones, es muy sensible y a menudo reacciona llorando ante situaciones estresantes. La ayuda de un psicólogo le ha beneficiado. Aunque sigue necesitando asistencia, así como visitas a terapeutas y al psiquiatra, pues no ha superado la muerte de su padre.

La hija menor también estaba muy afectada por la pérdida de su padre. Aunque tenía dos años en el momento de la muerte de su padre, aún lo recuerda todo. Le cuesta conciliar el sueño. Las niñas están muy tristes y cuando sus compañeros hablan de sus padres, reaccionan llorando. Las celebraciones en el colegio y en la guardería en las que participan los dos padres o el Día del Padre también son estresantes para ellas. Magda y Sylwia tienen mucho miedo de perder a su madre. No quieren dejarla sola fuera de casa, ni siquiera cuando sale un rato a la tienda. Entonces miran por la ventana y esperan impacientes a su madre, la llaman y le preguntan cuándo volverá.

La situación económica de las hijas menores también se ha deteriorado. La carga de mantenerlas ha recaído en su madre desempleada, quien, debido a la edad de las niñas, se dedica ahora a su crianza. La viuda del fallecido se ha beneficiado y sigue beneficiándose del apoyo económico de su familia.

Debido a su difícil situación económica, las menores han recibido prestaciones del programa 500+ (un programa de apoyo a la demografía en Polonia) por un importe total de 1.000 PLN, y también reciben subsidios familiares: unos 1.200 PLN. Las niñas ya no van de vacaciones.

El vehículo del causante del accidente estaba cubierto por un seguro de responsabilidad civil a terceros con TUiR "W" SA.

La madre de las menores, a través de una compañía de indemnización, reportó el siniestro a la aseguradora, que llevó a cabo el proceso de liquidación y abonó a las menores una reparación de 30.000 PLN a cada una por el fallecimiento de su familiar más cercano, así como una indemnización de 25.000 PLN por el deterioro de su situación vital; asimismo, abona una pensión mensual de 700 PLN a cada una de las niñas.

Como las cantidades concedidas por la aseguradora estaban subestimadas, Agnieszka N. interpuso una demanda ante el Tribunal Provincial de Varsovia en 2017. Para gran sorpresa de la madre de las menores, ya en la primera audiencia se propusieron los términos de un acuerdo, en virtud del cual cada una de las hijas recibiría 60.000 PLN y, en lugar de la pensión mensual de 700 PLN abonada por la aseguradora, el pago de una pequeña cantidad capitalizada. Como esta situación parecía desfavorable para la madre de las menores, empezó a buscar asesoría en otros estudios jurídicos. A través de una conocida, se enteró de la existencia del Estudio Jurídico PKPP. Tras familiarizarse con el caso, los asesores jurídicos del PKPP se comprometieron a representar los intereses de las menores ante el Tribunal Provincial de Varsovia con el fin de asegurar su futuro de la mejor manera posible. Se practicaron diligencias - se adjuntó al expediente una documentación que confirmaba los ingresos recibidos por el fallecido (tanto en su trabajo para la empresa, como en concepto de la "ayuda vecinal"), se interrogó a testigos que describieron de forma fáctica la estrecha relación que las hijas mantenían con su trágicamente fallecido padre y las consecuencias negativas relacionadas con su muerte. También se hizo referencia al dictamen de un experto en psicología, que demostró de forma concluyente que la muerte de Michal N. tuvo un impacto directo en el deterioro del estado psicológico de las menores.

Las pruebas reunidas de esta manera fueron evaluadas por el Tribunal, que, en su sentencia de 7 de noviembre de 2018, concedió una cantidad adicional de aproximadamente 800 PLN para cada una de las menores (un total de 1.500 PLN al mes) en concepto de pensión. Según el tribunal, una pensión de este importe (además de las prestaciones concedidas en virtud del programa 500+ o la pensión social) no es excesiva, corresponde a las necesidades de las menores y conduce a la satisfacción no solo de las necesidades "justificadas", sino también de todas las necesidades. Además, el tribunal concedió 55.000 PLN (un total de 80.000 PLN, junto con el importe de 25.000 PLN determinado y recibido mediante el proceso de liquidación) a cada una como indemnización por el deterioro significativo de la situación material de las menores. Es evidente, como señaló el Tribunal, que podían contar con su padre para que las apoyara en el futuro, les proporcionara unas buenas condiciones de vida y una preparación para el mundo del mañana. El padre habría invertido en su progreso, desarrollado sus talentos, proporcionado una educación de calidad y financiado actividades extraescolares. Gracias al aumento de la cantidad de la pensión y de la indemnización, las niñas tendrán la oportunidad de conocer el mundo, visitar otros países, como ocurría en vida de Michal N. El tribunal también concedió 170.000 PLN (un total de 200.000 PLN, junto con el importe de 30.000 PLN determinado y recibido mediante el proceso de liquidación) a cada una como indemnización, indicando que se trata de una compensación adecuada por el dolor y el sufrimiento de las menores.

Al justificar las cantidades concedidas, el Tribunal señaló que cumplen su carácter indemnizatorio, no son excesivas y responden al sentido de la justicia, mientras que las cantidades concedidas a las hijas durante el procedimiento de liquidación eran desproporcionadamente bajas en comparación con el sufrimiento y la pérdida sufridos.

En conclusión, si la madre de las menores hubiera llegado a un acuerdo con la aseguradora, habría recibido el importe total de 210.000 PLN y se habría visto privada de una pensión mensual a favor de la pequeña cantidad abonada una sola vez, mientras que el Tribunal Provincial de Varsovia concedió una pensión de 3.000 PLN al mes y un importe total de 560.000 PLN más intereses de demora por un importe superior a 80.000 PLN. Está claro que ninguna cantidad de dinero puede compensar a las niñas por el daño que han sufrido. El daño que es incluso más intenso porque la muerte de su padre, quién era su apoyo, fue inmediata e inesperada. No obstante, las cantidades concedidas permitirán el correcto desarrollo y la protección del futuro de las hijas menores.

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